Las motivaciones son a menudo de variada índole o evolucionan con el tiempo. Un presupuesto limitado que no permite otras opciones; la eclosión de proyectos ecocompatibles y de uso eficiente de las fuentes energéticas; la sostenibilidad que empuja a reutilizar materiales que no provienen necesariamente de la construcción. A todo esto se suma la curiosidad y la experimentación de métodos, técnicas y materiales más innovadores.

La autoconstrucción es absolutamente legal y no requiere gestión alguna distinta de las que se requieren con una empresa constructora. Sin embargo, la autoconstrucción no te exime de un proyecto arquitectónico y de una dirección de obras. Independientemente de quien construya la casa, es obligatorio garantizar todos los requisitos técnicos y hábiles previstos en la normativa del sector.

Enlace de interés: http://www.autoconstructor.com/