Normalmente se lleva a cabo para buscar oportunidades de reducir la cantidad de energía de entrada en el sistema sin afectar negativamente a la salida. Cuando el objeto de estudio es un edificio ocupado se busca reducir el consumo de energía, manteniendo y mejorando al mismo tiempo el confort higrotérmico, la salubridad y la seguridad.
Algunos de los factores que mayores efectos pueden tener sobre la utilización de la energía son; el comportamiento de los usuarios, el clima, la antigüedad de la casa y las características del grupo familiar en cuanto a composición y edades. La auditoría puede, por tanto, incluir una entrevista con los dueños de la casa para entender sus patrones de utilización a lo largo del tiempo.

Realizar una auditoría energética en un hogar o vivienda, es una buena manera de identificar la mejor relación coste-beneficio y las formas de mejorar el confort higrotérmico. Si se realizan las mejoras en países que cuentan con leyes que fomentan el ahorro y uso racional de la energía en los edificios, los usuarios pueden acogerse a beneficios fiscales.